Gobierno de Trump presenta cargos criminales contra el exgobernante cubano Raúl Castro

Publicado: 20 may 2026, 13:18 GMT-4|Actualizado: hace 2 horas

MIAMI (AP) — Fiscales federales de Estados Unidos anunciaron el miércoles cargos contra el expresidente cubano Raúl Castro por el derribo en 1996 de aeronaves civiles operadas por exiliados con sede en Miami, al tiempo que el gobierno de Donald Trump intensifica la presión sobre el gobierno socialista.

La acusación formal estaba relacionada con el presunto papel de Castro en el derribo de dos avionetas operadas por el grupo de exiliados Hermanos al Rescate, con sede en Miami. Castro, que ahora tiene 94 años, era entonces ministro de Defensa de Cuba. Los cargos incluyen asesinato y destrucción de una aeronave.

El secretario de Justicia interino Todd Blanche y otros altos funcionarios del Departamento de Justicia hicieron el anuncio en Miami durante una ceremonia en honor a quienes murieron en el derribo.

“Durante casi 30 años, las familias de cuatro estadounidenses asesinados han esperado justicia”, dijo Blanche. “Eran civiles desarmados y estaban volando misiones humanitarias para el rescate y la protección de personas que huían de la opresión a través del estrecho de Florida”.

Ante la pregunta sobre hasta dónde llegarán las autoridades estadounidenses para que Castro a enfrente cargos en Estados Unidos, Blanche respondió: “Se emitió una orden de arresto. Así que esperamos que se presente aquí, por su propia voluntad o de otra manera”.

El gobierno federal, dijo, acusa a personas fuera de Estados Unidos “todo el tiempo” y utiliza una variedad de métodos para llevarlas ante la justicia.

Presidente cubano condena la acusación formal

El presidente cubano Miguel Díaz-Canel condenó la acusación formal y acusó a Estados Unidos de mentir y manipular los hechos de 1996. La calificó como “una acción política, sin ningún basamento jurídico, que sólo busca engrosar el expediente que fabrican para justificar el desatino de una agresión militar a Cuba”.

Díaz-Canel escribió en X que “Cuba actuó en legítima defensa, dentro de sus aguas jurisdiccionales, tras sucesivas y peligrosas violaciones de nuestro espacio aéreo por connotados terroristas”.

Agregó que, al respecto, “la administración estadounidense de turno fue alertada en más de una decena de ocasiones, pero hizo caso omiso de las advertencias y permitió las violaciones”.

Trump ha amenazado con acción militar durante meses

Trump ha estado amenazando con una acción militar en Cuba desde que fuerzas estadounidenses capturaron al presidente venezolano Nicolás Maduro, quien por mucho tiempo ha protegido al gobierno cubano. Tras derrocar a Maduro, la Casa Blanca ordenó un bloqueo que frenó los envíos de combustible a Cuba, lo que provocó en toda la isla apagones severos, escasez de alimentos y un colapso económico.

Desde la captura de Maduro, Trump ha intensificado el discurso sobre un cambio de régimen en Cuba, tras prometer a principios de este año llevar a cabo una “toma amistosa” del país si su dirigencia no abre la economía a la inversión estadounidense y expulsa a adversarios de Estados Unidos.

El primer gobierno de Trump acusó a Maduro de narcotráfico y utilizó eso para justificar su retiro del poder durante una sorpresiva incursión militar en enero, que trasladó al presidente venezolano a Nueva York para enfrentar un juicio.

El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio instó el miércoles al pueblo cubano a exigir una economía de libre mercado con un nuevo liderazgo que, afirmó, trazará un nuevo rumbo en las relaciones con Estados Unidos.

“En Estados Unidos, estamos listos para abrir un nuevo capítulo en la relación entre nuestra gente”, afirmó Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, en un mensaje en video en español. “Y actualmente, lo único que se interpone en el camino hacia un mejor futuro son quienes controlan su país”.

Raúl Castro, considerado como quien ejerce el poder tras bambalinas

Castro asumió la presidencia en 2006 tras su hermano mayor enfermo, Fidel Castro, antes de entregar el poder en 2018 a un leal de confianza, Díaz-Canel.

Aunque se retiró en 2021 como jefe del Partido Comunista de Cuba, se cree ampliamente que ejerce poder tras bambalinas, algo subrayado por la prominencia de su nieto, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, quien anteriormente se reunió en secreto con Rubio.

La semana pasada, el director de la CIA, John Ratcliffe, viajó a La Habana para reuniones con funcionarios cubanos, incluido el nieto de Castro. Otros dos altos funcionarios del Departamento de Estado se reunieron con el nieto en abril.

“La naturaleza simbólica es absolutamente crucial”, señaló Lindsey Lazopoulos Friedman, exfiscal de la fiscalía federal en Miami que llevó casos de seguridad nacional y delitos relacionados con cubanos.

La acusación formal puede usarse “como un punto de presión, una ventaja táctica, para obtener otras concesiones como la liberación de presos o para mantener a Rusia fuera”, añadió.

Pesquisa sobre Castro se remonta a década de 1990

A partir de 1995, avionetas piloteadas por miembros de Hermanos al Rescate, un grupo fundado por exiliados cubanos, sobrevolaron La Habana y arrojaron panfletos en los que instaban a los cubanos a levantarse contra el gobierno de Castro.

Los cubanos protestaron ante el gobierno de Estados Unidos y advirtieron que defenderían su espacio aéreo. Funcionarios de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) también abrieron una investigación y se reunieron con los líderes del grupo para instarlos a suspender los vuelos, según registros gubernamentales desclasificados obtenidos por el Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington.

“Este último sobrevuelo sólo puede verse como una provocación adicional al gobierno cubano”, escribió una funcionaria de la FAA en un correo electrónico a sus superiores luego de una incursión en enero de 1996. “El peor escenario es que uno de estos días los cubanos derriben una de estas avionetas”.

Pero esos llamados no fueron atendidos y el 24 de febrero de 1996 misiles disparados por cazas MiG-29 de fabricación rusa derribaron dos avionetas civiles Cessna desarmadas a poca distancia al norte de La Habana, justo más allá del espacio aéreo de Cuba. Murieron los cuatro hombres a bordo.

Raúl Castro enfrentó una acusación anterior

Guy Lewis, quien era fiscal federal, descubrió pruebas que vinculaban a altos mandos militares cubanos con el tráfico de cocaína del cártel de Medellín, de Colombia. Tras el derribo, la investigación se amplió y los fiscales impulsaron cargos contra Raúl Castro por encabezar una vasta conspiración de crimen organizado por parte de las fuerzas armadas de Cuba.

“Las pruebas eran sólidas”, dijo Lewis en una entrevista.

Al final, el gobierno de Bill Clinton acusó a cuatro personas, incluidos los pilotos de los MiG, el jefe de la fuerza aérea cubana y el jefe de una red de espionaje cubana en Miami —el único que llegó a estar dentro de una prisión de Estados Unidos— por proporcionar información valiosa sobre los vuelos.

El incidente llevó a Estados Unidos a endurecer su postura contra Cuba, aunque la Guerra Fría había terminado y el apoyo de los Castro a la revolución en toda Latinoamérica era un recuerdo que se desvanecía.

Pero el propio Castro se libró, ya que el gobierno de Clinton —que antes del incidente había buscado discretamente ampliar las relaciones con Cuba— planteó preocupaciones de política exterior sobre una acusación tan mediática.

“Raúl fue definitivamente uno de los que se escapó del lazo”, expresó Lewis. “El crimen es notorio. Tres ciudadanos de Estados Unidos y un residente permanente legal fueron asesinados en un homicidio premeditado y orquestado. Eso nunca debe olvidarse”.