Trump se someterá a otro chequeo médico a fines de mayo, dice la Casa Blanca

Publicado: 12 may 2026, 13:43 GMT-4|Actualizado: hace 3 horas

WASHINGTON (AP) — El presidente estadounidense Donald Trump tiene previsto efectuarse un chequeo médico y dental este mes —su cuarta visita a especialistas médicos que se da a conocer desde que regresó al cargo—, en lo que la Casa Blanca describe como un examen físico anual y de atención preventiva rutinaria.

Trump, que cumple 80 años el próximo mes y es la persona de mayor edad en ser elegida presidente de Estados Unidos, verá a sus doctores en el Centro Médico Militar Nacional Walter Reed el 26 de mayo, informó la residencia presidencial en un breve comunicado el lunes por la noche.

La salud del presidente ha sido objeto de un escrutinio enorme, tanto que Trump afirmó que lamentaba haberse realizado estudios de imagen del corazón y el abdomen el año pasado porque eso generó preguntas del público sobre su estado de salud.

Trump —quien ha criticado con frecuencia al expresidente Joe Biden por problemas de salud y condición física relacionados con la edad— ha comentado recientemente lo bien que se siente pese a sus años. Más temprano el lunes, Trump dijo que se siente igual que hace 50 años.

“Literalmente me siento igual”, declaró en un acto en el Despacho Oval. “No sé por qué. No es porque coma los mejores alimentos”.

La semana pasada bromeó sobre su rutina de ejercicio, y señaló que entrena “como un minuto al día, como máximo”.

Los presidentes de Estados Unidos tienen amplia discreción sobre qué información de salud deciden divulgar al público. Luego de un examen físico anual en abril de 2025, el médico de Trump informó que el mandatario estaba “plenamente apto” para desempeñarse como comandante en jefe de las fuerzas armadas.

Su médico, el capitán de la Armada Sean Barbabella, indicó que Trump pesa 9 kilos (20 libras) menos que en un chequeo de 2020, el cual mostró que estaba al borde de la obesidad.

Meses después de la visita reportada en abril pasado, Trump se sometió a un chequeo tras notar lo que la Casa Blanca describió como una “leve hinchazón” en la parte inferior de las piernas. Pruebas realizadas por la unidad médica de la residencia presidencial determinaron que el mandatario padece insuficiencia venosa crónica, una afección común en adultos mayores que hace que la sangre se acumule en las venas.

En ese momento, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, también se refirió a los moretones en el dorso de las manos de Trump, que en ocasiones han sido cubiertos con maquillaje. Leavitt explicó que eran el resultado de irritación por dar frecuentes apretones de manos y el uso de aspirina. El presidente toma aspirina para reducir el riesgo de infarto y derrame cerebral.

Posteriormente Trump se sometió a un examen médico en octubre que la Casa Blanca calificó como un “examen físico semestral”, en el que también recibió su vacuna anual contra la gripe y una dosis de refuerzo contra el COVID-19. Más tarde le dijo a The Wall Street Journal que en octubre se realizó estudios de imagen avanzados del corazón y el abdomen para una evaluación preventiva.

En su primer mandato, Trump se realizó al menos cuatro exámenes médicos mientras estuvo en el cargo, aparte de una estancia en el Walter Reed cuando contrajo COVID-19 en octubre de 2020.

Su próxima evaluación dental se llevará a cabo después de otras dos visitas recientes a un dentista local cerca de su propiedad en Florida, donde Trump suele pasar los fines de semana.

El chequeo se llevará a cabo aproximadamente 10 días después de que se prevé que Trump regrese de una reunión en Beijing con el gobernante chino Xi Jinping.